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Karana Kokoro
Yoga

¿Por qué te despiertas cansada aunque hayas dormido toda la noche?

  • 6 ago
  • 3 min de lectura

Hay mañanas en las que el despertador suena y la sensación es la misma que cuando te acostaste: cansancio.

Has dormido siete u ocho horas. En teoría, has descansado lo suficiente. Sin embargo, el cuerpo pesa, la mente tarda en arrancar y la energía no aparece.

Es una situación más frecuente de lo que parece. Muchas personas creen que el problema está únicamente en la cantidad de horas que duermen, pero el descanso es mucho más complejo.

Dormir y recuperarse no siempre son la misma cosa.

Y aquí el yoga puede ofrecer una perspectiva diferente.


Dormir muchas horas no garantiza descansar


Cuando pensamos en el descanso solemos fijarnos en el reloj.

¿He dormido ocho horas?

¿Me he despertado durante la noche?

¿Me acosté demasiado tarde?

Todo eso influye, pero no explica por sí solo por qué algunas personas se levantan agotadas incluso después de haber dormido lo suficiente.

El cuerpo necesita algo más que permanecer acostado.

Necesita sentir que puede bajar la guardia.


Cuando el sistema nervioso permanece en alerta


Durante el día vivimos respondiendo constantemente a estímulos.

Mensajes.

Trabajo.

Responsabilidades.

Ruido.

Prisas.

El organismo está preparado para adaptarse a estas situaciones, pero cuando ese estado de activación se mantiene durante mucho tiempo puede resultar difícil volver a un estado de calma profunda.

Aunque estés durmiendo, el cuerpo puede seguir funcionando con un nivel de tensión mayor del necesario.

Por eso algunas personas describen la sensación de haber dormido, pero no haber descansado realmente.


El cuerpo también necesita sentirse seguro


En yoga no entendemos el descanso únicamente como ausencia de movimiento.

Descansar también significa permitir que el cuerpo deje de sostener tensiones innecesarias.

La respiración se vuelve más amplia.

Los músculos dejan de estar en alerta.

La atención se suaviza.

No ocurre de golpe.

Es un aprendizaje que se cultiva poco a poco.


El papel de la respiración


Muchas personas llegan a clase respirando de forma rápida y superficial sin ser conscientes de ello.

La respiración refleja cómo se encuentra el sistema nervioso.

Cuando recupera un ritmo más tranquilo, el cuerpo también recibe el mensaje de que puede relajarse.

Por eso en yoga no utilizamos la respiración únicamente para acompañar los movimientos.

La utilizamos para crear las condiciones que favorecen un descanso más profundo.


El yoga no sustituye al sueño, pero puede mejorar la calidad del descanso


Practicar yoga no significa dormir automáticamente mejor.

Sin embargo, una práctica regular puede ayudarte a:

  • liberar tensión acumulada;

  • mejorar la conciencia corporal;

  • respirar con mayor amplitud;

  • reducir el estado de alerta constante;

  • preparar el organismo para descansar.

Con el tiempo, muchas personas descubren que no solo duermen más tranquilas, sino que también se despiertan con una sensación diferente.


El descanso empieza mucho antes de acostarte


Esperar que el cuerpo se relaje únicamente cuando apoyamos la cabeza en la almohada puede ser pedirle demasiado.

La forma en que vivimos el día influye directamente en cómo descansamos por la noche.

Por eso el yoga no trabaja únicamente el sueño.

Trabaja la manera en la que habitamos nuestro cuerpo durante todo el día.

Cada práctica es una oportunidad para recordar al organismo cómo se siente un estado de calma.

Y cuanto más familiar resulta esa sensación, más fácil es que también aparezca durante el descanso.


Una práctica para recuperar energía, no para exigirte más


Vivimos en una cultura que suele responder al cansancio haciendo más.

Más café.

Más esfuerzo.

Más productividad.

El yoga propone algo diferente.

Escuchar.

Respirar.

Reducir el ritmo cuando es necesario.

No como una forma de rendirse, sino como una manera de recuperar el equilibrio.


Reflexión final

Si cada mañana sientes que el descanso no ha sido suficiente, quizá no sea solo una cuestión de dormir más horas.En Karana Kokoro Yoga ofrecemos clases presenciales en Badalona donde la práctica se adapta a cada persona. No importa si nunca has hecho yoga o si hace tiempo que no practicas. En grupos reducidos y con un acompañamiento cercano, descubrirás una forma de moverte, respirar y descansar desde la calma y el respeto por tu propio ritmo.

Tal vez tu cuerpo necesite recuperar poco a poco la capacidad de relajarse de verdad.

El yoga no busca forzar ese proceso.

Lo acompaña con respeto, ayudando a que cuerpo, respiración y mente encuentren un ritmo más tranquilo.

Porque descansar no consiste únicamente en cerrar los ojos.

También consiste en sentir que, por fin, puedes soltar.


En Karana Kokoro Yoga ofrecemos clases presenciales en Badalona donde la práctica se adapta a cada persona. No importa si nunca has hecho yoga o si hace tiempo que no practicas. En grupos reducidos y con un acompañamiento cercano, descubrirás una forma de moverte, respirar y descansar desde la calma y el respeto por tu propio ritmo.


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